La evaluación que se merecen nuestros equipos

7 enero, 2009

dirigiendoenequipo
En estos días se está procediendo a realizar la valoración de los profesionales, que configura la V3 e influye en la retribución variable que se devenga en febrero y en la carrera profesional.
► Por muchos motivos, 2008 ha sido un ejercicio especialmente duro, en el que la crisis económica ha derivado en una serie de dudas hacia las entidades financieras; en el que la desconfianza generalizada en la seguridad de los ahorros produjo un incremento sustancial del limite máximo del Fondo de Garantía de Depósitos; en el que se han producido acusaciones de haber dado un cerrojazo al crédito; a lo que se añaden circunstancias específicas de Caja Madrid, que nos mantienen en la primera página de los medios de comunicación. Todo esto no ayuda y afecta a nuestra labor diaria, como no podía ser de otro modo.
► En medio de estas circunstancias excepcionales, el desempeño de los trabajadores se ha situado en un nivel excelente y ha quedado, una vez más, suficientemente acreditado. Como consecuencia, la valoración que ahora se está efectuando a los empleados deberá reflejar esta realidad y el esfuerzo realizado en 2008.
► En cuanto a la valoración por competencias o valoración profesional anual, este año se ha procedido a actualizar sus enunciados y factores, para adaptarlos a la nueva realidad de la Caja. En su aplicación práctica, antes se valoraban 6 competencias con una puntuación de 1 a 6, mientras que, a partir de ahora, se evalúan más competencias y existen más rangos en la puntuación de cada una de ellas. Otra novedad consiste en que el evaluador puede efectuar una subida posterior de 1 punto a la valoración alcanzada. No obstante, las posibilidades en cuanto a la puntuación final del empleado son exactamente las mismas que hasta ahora, ya que la escala de puntos en V3 sigue siendo de 0 a 15 puntos.
Estas novedades no afectan, a su vez, al fondo del asunto, ya que lo que el sistema SVR sigue evaluando en la V3 son las actitudes del empleado, y no otras cuestiones que nada tienen que ver. En concreto, la valoración de los resultados u objetivos alcanzados en el ejercicio se efectúa en el factor V2, y dichos resultados se siguen evaluando en tanto objetivos de grupo, con la única salvedad de ciertos colectivos concretos que tienen contemplada la asignación de objetivos individuales, por acuerdo laboral.
► La V3 tampoco puede concebirse como un reparto de premios y castigos, cosa que desde CC.OO. nunca podríamos aceptar. Nuestra valoración profesional es un sistema progresivo y abierto en el tiempo, por lo que no debería experimentar grandes alteraciones de un año a otro, salvo quizás en ejercicios como el 2008, precisamente, en el que los esfuerzos realizados han sido mucho mayores que en otras ocasiones.