Algunas ocurrencias son lamentables

11 marzo, 2009

è Una de las Direcciones de Zona del sur de Catalunya ha enviado un correo a las oficinas de su ámbito en el que se relacionan los resultados provisionales del Depósito NOE, se felicita a las tres mejores oficinas y se convoca a la Dirección de Zona a los Directores de las oficinas que sigan a 0 mañana a las 14 horasbuenos-y-malos 

è Suponemos que la intención de esta lamentable iniciativa es motivar hacia la consecución de los objetivos marcados, pero no estamos de acuerdo con un estilo que consiste en publicar quiénes son los buenos y quiénes los malos, señalando a estos con el dedo ante los demás compañeros, algo que recuerda a los juicios en la plaza pública, en los que se aireaban los cargos y se ridiculizaba al acusado.

 

è Esta ocurrencia compromete e incomoda a unos empleados que, en primer lugar, son personas, por lo que merecen más respeto y más discreción en el tratamiento de los asuntos que les conciernen. Y también son compañeros y profesionales, por lo que merecen más consideración y un mejor trato.

 

è CC.OO. plantea numerosas dudas respecto al nuevo Plan Comercial que, además, servirá de poco si recurrimos a la improvisación y a métodos como poner a unos contra otros y dejar en evidencia a los que van “a la cola” del objetivo del momento. Existen mejores modos de gestionar y muchas formas de motivar, sin necesidad de manejar a la ligera datos personales y asuntos delicados.

 

è Lo que necesitamos los profesionales es claridad y realismo en los objetivos, en las metas y en las políticas comerciales. Los objetivos se deben negociar, explicar, convencer de la bondad de los mismos (para la Caja y para la Unidad productiva que debe hacerlos) y evaluarlos por los procedimientos habilitados: SIG y seguimiento del Plan, si se pone en marcha. Así mismo, hay que dejar a los profesionales que cumplan con su trabajo y pedir las responsabilidades del mismo en tiempo y forma. Todos sabemos cuándo es el tiempo, cuál es la forma y cuáles no son ni lo uno ni lo otro.

 

è Es preciso aplicar en toda nuestra conducta profesional aquello que la Caja ha definido como pautas de comportamiento interno y externo, así como las Políticas de Responsabilidad Social Corporativa.


Reuniones de Zona y Power Point

2 marzo, 2009

è Las reuniones de Zona se han convertido desde hace tiempo en poco más que una exposición de instrucciones jerárquicas y de diapositivas de los diferentes power-point que elaboran las Direcciones de Negocio, en las que los Directores y Subdirectores de oficina apenas juegan un papel testimonial y de meras comparsas.

p-wè El diálogo y debate de los temas del orden del día (cuando este existe, ya que la mayoría de las reuniones son convocadas sin explicación alguna de los temas a tratar), así como la participación activa de los Directores y Subdirectores en estas reuniones, aportando constructivamente sus puntos de vista, brilla por su ausencia.

è No sólo eso, sino que, por desgracia, la idea de que hablar en según qué ámbito y en qué momento puede tener consecuencias negativas, se encuentra muy extendida entre los directivos de la red. A todos nos suena eso de que opinar de modo distinto a tu Director de Zona, y sobre todo decirlo (por supuesto con respeto y corrección), puede ser contraproducente para tu carrera profesional.

è El trabajo en equipo ha sido siempre una de las piedras angulares de la Caja, que nos ha permitido posicionarnos en el lugar que ocupamos en el sistema financiero, además de ser un referente para todas las personas que quieren trabajar en esta Organización.

è No es lo mismo reunirse con un grupo que trabajar en equipo. Por eso, no nos gustan las situaciones en que un Director de Zona se altera porque alguien no le sigue la corriente o difiere de sus puntos de vista. Recordamos también que en la Intranet hay un Manual de Calidad sobre cómo afrontar una reunión, que dice cosas como estas:reunion

– Analizamos la convocatoria de la reunión (objetivos a alcanzar, temas a abordar, …) y preparamos nuestra participación en la misma para garantizar que contribuimos de la forma esperada.

       – Programamos en nuestra agenda el día, la hora y el lugar de la reunión. Confirmamos nuestra participación o nuestra ausencia para afectar lo menos posible a un desarrollo eficaz, y, en su caso, permitir buscar otras alternativas.

      – Preparamos nuestras aportaciones a la reunión. Cuidamos la forma de presentarlas. Compartimos nuestras opiniones e ideas argumentándolas con hechos datos y evidencias. Somos concretos y precisos.

       – Cuando recibamos el resumen de la reunión, nos aseguramos de que todos los compromisos estén recogidos y trabajamos para que se alcancen los objetivos acordados.

è Hubo un tiempo en que la libre expresión de los puntos de vista se valoraba como algo positivo, que enriquecía el debate y redundaba en beneficio de todos y de la Caja. Ahora que la crisis impone una reflexión en distintos ámbitos, algunos deberían replantearse también sus métodos y actitudes, porque con el ordeno y mando, coartando a la gente, empobreciendo el debate, no vamos bien. Es algo sencillo de entender, como urgente es rearmar moralmente la función directiva en la Caja, para recuperar un brillo y un prestigio que se quedó en el camino.

Madrid, Marzo de 2009