En defensa de la función Directiva

21 junio, 2011

La Bankia que queremos (3)

En “La Bankia que queremos”  hemos descrito las características y consecuencias de un plan de Arranque y un Manual de Mejores Prácticas que da poco margen de actuación a las oficinas y donde se apunta de forma velada la amenaza de desmantelar el trabajo en equipo para facilitar la asignación y control de objetivos individuales.

Asimismo, el Director o Directora comienza a ser teledirigido o teledirigida, para enmarcar su actividad en un decálogo normativo de difícil encaje y forzado cumplimiento. Los Directores y las Directoras han tenido que sufrir demasiadas veces los vaivenes de políticas erráticas donde, a veces, cada parte de la estructura interpreta a su manera.

En los últimos años la informática ha servido para incorporar indudables mejoras productivas, pero las herramientas y posibilidades de control han crecido igualmente, por lo que no tienen sentido tantos seguimientos y controles individuales y manuales como se quieren implantar.

La definición de tareas para el personal comercial y la profusión de reuniones exhaustivas y periódicas encorsetan el trabajo diario. Además, tanta reunión corre el riesgo de entrar en colisión con las normas de seguridad, horarios de apertura al público o, lo que sería más grave, con derechos laborales que deben prevalecer y ser respetados.

El desarrollo normativo habla también de “implementación de acciones correctivas cuando se detecten desviaciones”, pero creemos que este es un terreno resbaladizo, que puede complicar el desempeño del Director y sus relaciones con el resto de la plantilla de su oficina.

Frente a esta deriva, CC.OO. vamos a seguir defendiendo la dignidad de las Directoras y los Directores y la necesidad de dotarles de capacidad de maniobra y de decisión, así como de habilitar cauces de participación a quienes estamos más cerca del cliente, de modo que las y los profesionales podamos aportar valor añadido, con influencia en la actividad comercial

Llama también la atención el tratamiento de la figura de los Directores de Zona, a quienes se eliminan competencias y capacidad de decisión sobre las operaciones de financiación, por lo que pasan a ser poco más que “controladores” de la actividad diaria de sus oficinas, para que averigüen de manera “sorpresiva” si se llevan a cabo tales o cuales reuniones de preparación diarias.

A su vez, la documentación distribuida inicialmente ponía en cuestión la figura del Subdirector de oficina, una amenaza que se une a las propuestas de la patronal en la negociación en curso del Convenio Colectivo, que se orientan a reducir el número y compensación de los Subdirectores.

No obstante, a raíz de la denuncia y exigencia de CC.OO., los contenidos relacionados con los Subdirectores han sido modificados y mejorados. Además, recordamos que hace un mes se publicaron  las “Facultades de Riesgo de Crédito”, aprobadas por el Consejo de Administración del Banco Financiero y de Ahorros en marzo, donde se deja clara la intervención del Subdirector en el comité de riesgos de la oficina, como miembro nato del mismo.

En definitiva, CC.OO. vamos a seguir realizando una defensa cerrada de la función directiva en Bankia, reflejando también esta responsabilidad en los modelos de Promoción Profesional, Retribución Variable y Clasificación de Oficinas que se están negociando, para armonizar las condiciones de las plantillas procedentes de las siete cajas.

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